TONO
Dicho en palabras simples, el tono en el dibujo no es otra cosa que la “diferencia de intensidad entre el blanco y el negro”. Lo que al observar la naturaleza llamaríamos “diferencia de intensidad entre la luz y la sombra”.
Es la luz (y por consecuencia la sombra), las que definen la forma de un objeto o figura. Por lo tanto es a lo que pondremos más atención a la hora de definir y realizar un dibujo con tonalidades.
Si observamos cualquier objeto, en este caso usaremos una manzana, y le acercamos una fuente de luz o foco, veremos que entre la luz y la sombra se producen diferentes tonalidades.
 
   
 

Cuando queremos representar una realidad desde el punto de vista “tonal”, En esencia debemos tratar de conseguir la mayor cantidad de grises entre el negro y el blanco.
Eso es algo básico en la armonía tonal. Pero también debemos entender que las texturas en la naturaleza son muy distintas unas de otras como la corteza de una árbol o la superficie lisa de una manzana. Es por eso que debemos aprender a deslizar el lápiz de tal forma que podamos interpretar fielmente dichas texturas. Vamos a ver algunos ejemplos de lo aquí expuesto.